ventana empañada

óleo sobre tela encolada a tabla
120x120 cm

colección particular de marcelo bravo becerra











A veces la mirada se hunde en algún pozo. Un recuerdo que no llegó a tener vida, aflora tempestuoso. Los ojos no se cierran, se quedan como atenazados al afuera, apretados contra el vidrio, lloviendo arenas, tiritando huesos, perforando el hueco desteñido, 
lejano              
indiferente
de algo que no fue.

11 Comentarios

  1. así es , tiritan los huesos absolutamente gráfico, y castañetean los errores y los silencios sembrados

    besitos y buen inicio de semana

  2. Y mientras miran paralizados una garra inesperada nos estrangula.

    Besos.

  3. roberto says:

    Me gustó eso de el recuerdo que no llegó a tener vida...
    pero, algo hubo, porque si no cómo está?
    obviamente, estoy convencido de que en el mundo de las palabras sobre el papel (actualización: sobre la pantalla de la compu) así como en el mundo de los pinceles, lápices y colores, todo puede ser real, verdadero, materializarse. y pesar como una pluma o como el plomo.
    Beso!

  4. Cecy says:

    Sobre todo lloviendo.
    Que momento de total soledad.

    Un beso.

  5. Reina says:

    Los recuerdos que no llegan a tener vida siempre afloran tempestuosos buscando esa vida que se les fue negada...

  6. La mirada se hunde y las manos palpan el cristal frío, entonces ya sólo queda volver al presente y buscar un poco de calor. Con un poco de suerte, igual lo encontramos.
    Me encantó la imagen y tu descripción.

    Un beso

  7. Cuando los ojos se quedan clavados en la ventana, viajamos por el tiempo trayendo al presente lo que fue o lo que no fue.
    Una nube gris que envuelve el alma.

    Bellísimo texto Pato.

    Un fuerte abrazo!!!

  8. Malena says:

    Los ojos se pierden, se hunden en la lluvia, y vuelven a la orilla húmedos.

  9. Perfecta asociación, la de la imagen(hermoso pero desolador cuadro, no lo pondría en mi casa pese a su innegable belleza)y tus palabras, que siempre tocan un punto de mi alma lejano e irrecuperable.Besos,jacarandá***

  10. Algunas miradas mueren sin haber llegado nunca a posarse sobre el objeto de su búsqueda.

    Son como mariposas que revolotean sin encontrar, en la brevedad de su ser, una mísera flor...

    Melancólicos Saludos

    J.

  11. Tus últimos dos posts repiten la palabra "hueso" (o "huesito").

    ¿Falta calcio? :)

    Me gustó la imagen. El día gris... cala hondo hasta los huesos.

Gracias por tus palabras