Los rincones se han poblado de ciempiés y caminan descontrolados por mi sangre, llenando estas esquinas de vidrio 
para ver con sus propios ojos la isla febril de una vida.
Pudo haber nacido un poema allí en medio de  zapatos, pero ha muerto pisoteado y azul. 
En letras macizas de tinta, devorado por el papel secante de mi piel, que no ha podido amarlo. 
A partir de ahora se que su sombra habitará una calle cualquiera a la espera algún
paso perdido o se lo llevará el pampero, eterno barredor del desamparo.

7 Comentarios

  1. Ha resucitado el poema.
    Se le debe haber caído al pampero y ha llegado volando hasta tu blog.

    Que bonito es.

    Besos.

  2. Fiaris says:

    Buen escrito hoy.
    abrazo.

  3. Genín says:

    El Pampero, me ha recordado un viejo ron venezolano con el que de joven me solía regalar sin complejos...
    Besitos y salud

  4. Malena says:

    El pampero se ha llevado a la bestia y dejó este hermoso poema.


    ¡Y si Pampero lo dice!
    Uy, Dió. Que vieja soy. Jajajajaja.

  5. Patito!!!
    ahora eres poeta!!!

    besos

  6. Sheol13 says:

    A veces solo nos queda los recuerdos que absorben nuestros sentidos. Un abrazo.

  7. Quino says:

    Hola Pato. Hoy te has desmelenado. Genial el poema. Así quiero verte.

    Besiños de amizade.

Gracias por tus palabras