Amaneció Buenos Aires completamente deslucida y oscura. El ambiente es una masa melancólica, descolorida, silente.
Empezar el día con unos mates y un aguacero, está bueno.
Me gusta escribir cuando llueve, aunque también me gusta escribir con sol, con luna, con tormentas, con pintores de paredes, debajo de escaleras, en medio de un viaje, semidormida en la madrugada, mientras cocino o me pruebo ropa. En realidad siempre me gusta escribir y si llueve hay fiesta, pero cada vez me veo menos.
Como si me fuera borrando y para escribir necesito verme.
Miro para afuera ya que para adentro no se ve nada y no hace otra cosa que llover.
Llueve y llueve agua de abril.
"viento del sur, oh lluvia de abril
quiero saber dónde sebo ir" -sui géneris-
El viento del sur quedó entre las letras de Charly.
Una vez conocí a un tipo que sólo escribía los días de lluvia. En ese momento pensé que el día que se le diera por escribir la gran Rayuela de su vida, la íbamos a pasar muy mal. Pereceríamos ahogados o la novela iba a demorar décadas en tomar forma.
Lo cierto es que lo entendí, a pesar de que me imaginé, ayudada por este humor sarcástico que tengo, las diversas situaciones de escritura del hombre y me divertí mucho pensando en momentos incómodos de inspiración para un escritor, como por ejemplo que la lluvia lo agarre en medio del baño de su trabajo y desde el tragaluz que siempre da a un patio interno y gris; escriba parado en el inodoro, en su pequeña y sucia libretita, un poema que hable de las dificultades de ser el endeble equilibrista de un amor infecto.
Ahora debe estar acurrucado en algún hueco que le dio un refugio inesperado, garrapateando una de sus historias truculentas y lóbregas. Agitado, húmedo intentando no se le escape ninguna palabra pasada por agua y a punto de hervir entre sus dedos.
Qué suerte tiene, yo no hago otra cosa que mirar cómo el agua se derrumba por el vidrio del ventanal, sin que nada me lleve a mí. A ese rincón tibio donde me encontraba. Donde era más yo que en ninguna otra parte. 
Esa comezón interna de correr atolondrada a escribir, la he calmado con pastillas de colores que son como soles ficticios. Como barredoras de nubes, trapos para días en que las venas se atascan de barro.
Ha disminuido la intensidad del agua y algunos pájaros se atreven a cruzar el cielo. Aves sueltas y mustias, pesadas aves de otoño cruzando el abismo de mi paladar y saltando de jeta al teclado, para perderse sin tenerme.
Qué rabia, me gusta escribir cuando llueve, pero desorientada como ando, no es tan fácil que las palabras me encuentren al doblar la esquina.




(encima cuando me encuentran las borro, grrrr)


9 Comentarios

  1. Si hay aguacero no puedo escribir.
    Ni escribir ni nada.
    Me gusta mirar como se mata la lluvia.

    Besos.

  2. claudia says:

    Me gustò especialmente este fragmento, ya que me hace acordar a cualquiera de mis días."Me gusta escribir cuando llueve, aunque también me gusta escribir con sol, con luna, con tormentas, con pintores de paredes, debajo de escaleras, en medio de un viaje, semidormida en la madrugada, mientras cocino o me pruebo ropa. En realidad siempre me gusta escribir y si llueve hay fiesta..."
    Un beso

  3. Fiaris says:

    Aqui al otro lado del río también llueve,hoy me gusta la lluvia para descansar.
    abrazo y ¡buen escrito!

  4. Reina says:

    La lluvia me inspira triste, el sol me hace renacer, el viento me lleva lejos, las flores blancas alimentan mi alma... también me gusta escribir en toda ocasión...
    Y como aquel que describís parado en el inodoro mirando la lluvia por el tragaluz, escribo en cualquier parte... y a veces... muchas veces... quisiera tener un pequeño grabador de pensaminetos para registrar los momentos en los que no puedo escribir... que suelen ser los mejores momentos... ;)

  5. Hay rincones, o como en mi caso una caja (con un candado y su correspondiente llave obvio), a los que a veces no tenemos acceso. "DENEGADO", dice el cartel sin luz. "ACCESO DENEGADO", y uno se queda al intemperie, desnudo, con el frío de la nada que se parece a la muerte.
    Pero son sólo etapas, porque uno termina dramáticamente reventando el alma contra la tinta y el papel.

    Un abrazo enorme!!!

  6. Genín says:

    Fijate lo lejos que estamos, la diferencia de estación, sin embargo hizo un dia de Domingo como lo describes, lo bueno que lo pasé lleno de paz, solo preocupado por si mis baterías NO CARGARAN PERO LLEGÓ EL VIENTO Y SE ACABÓ MI PREOCUPACIÓN, incluso al final del dia salió el sol una hora antes de ponerse, como saludaNDOME...
    Besitos y salud

  7. Tinta, leche y miel no dejan de caer, lavando al ser que olvidé y abismando al que larvé.

    Besos sin saber por qué.

  8. Fátima says:

    Como leí en uno de tus tesoros literarios, (a veces lluevo), observo que tienes una vinculación creativa y artística con la lluvia y le dotas de tantos matices y altura que me admira. Enhorabuena.
    "A veces lluevo" me encantó la expresión y la utilizo a menudo en mi vida cotidiana.

  9. Cronos51 says:

    A mi me encanta escribir cuando llueve, acompañado de una taza de cafe. Normalmente salen cosas tristes y nostalgicas. Afortunadamente la temporada de lluvias y aguaceros en mi localidad es de tan solo unos días al año.
    Mi cariño y afecto.

Gracias por tus palabras