“Nunca te desnudes frente a espejos que deforman”
-Pedro Aznar-

La mirada del otro es tan significativa que si no la tenemos estamos incompletos. Somos algo terminado para bien o para mal, después que el otro nos mira. Solos, en una isla, en una montaña alejada de la civilización, en una prisión, en un hospicio, abajo de la cama, en un rincón somos mitades. Sueltas mitades que a gritos o en silencio buscan su otra mitad. Y no hablo de las medias naranjas, hablo del complemento con el otro, hablo de la necesidad del otro y de lo que somos con el otro. Y todo esto se vuelve rosa, y vuelan las maripositas arriba de mi teclado porque estoy pensando en miradas sanas, en miradas que ayudan a crecer, a expandirse, a tenerse fe, a quererse más. ¿No han escuchado decir que alguien nos hace mejor personas? Yo si. Yo lo he leído en poemas, lo he visto en pelis, y en la vida misma he comprobado que uno es mejor gracias a otra persona y que si esa persona se va, nuestro brillo se opaca. Eso es bien triste, porque deberíamos seguir brillando, pero somos así de vulnerables con el otro cuando nos importa y cuando nos hace bien. Y sigo dándole vueltas a lo rosa, tal vez porque no quiero llegar al espejo que deforma. A la mirada que te desgarra en trocitos. O te hace de goma.
Doy vueltas porque no quiero encontrarme con ese espejo que nos toma por sorpresa en los laberintos del terror, donde nos vemos altos e infinitamente delgados o petizos y anchos con una cabezota gigante y los ojos desbordados. Entonces nos quedamos quietos mirándonos largo rato, probando a ver si es verdad, buscando otro espejo que nos devuelva la imagen que creíamos tener hasta hace un rato y no paramos hasta encontrar el espejo que nos dice que somos mas o menos gorditos, que medimos lo de toda la vida, que la cabeza no nos está por explotar, que nuestro cuello no es el de una jirafa. En fin. Nos desnudamos contentos otra vez y hasta somos capaces de sonreír si nos descubrimos un rollito o una arruga que no teníamos ayer. Somos humanos y no salimos en las revistas fotoshopeados, pero Dios nos libre de los espejos que deforman. Esos que dan miedo. Esos que nos dejan el sabor amargo en la boca de creer que somos eso que ellos reflejan. Espejos que a veces viven en nuestros propios ojos o en miradas que distorsionan lo que ven porque todavía tienen que tomar mucha sopa.

16 Comentarios

  1. flamel says:

    Este hermoso texto me hace recordar que alguna vez ,y vos bien lo sabes,tuve un blog que di a llamar "Usa el reflejo" inspirado en una cancion de mi amigo el principe(Gustavo Pena)que dice así:


    Usa el reflejo
    del mundo viejo
    y refleja algo mejor
    Hace de cuenta
    que esta a la venta
    y vos sos el mejor postor
    compralo,pero ten cuidado
    no pagues con tu corazón
    usa el reflejo
    y ay,ay,ay
    cuida el pellejo
    de tu corazón
    usa el reflejo
    y no pierdas tu razón.

    Besos.

    Pd:espero respuesta respecto al cuento de la niña habitada de pájaros.

  2. flamel says:
    Este comentario ha sido eliminado por el autor.
  3. Si le hago caso a lo que tu escrito desata en mí diría que alguien te ha querido hacer un regalo muy feo.Pero una vez me hablaron del regalo de Buda, algo así como un regalo que uno no acepta,no recibe,que devuelve al mensajero para que a su vez lo devuelva al remitente.Con lo que la fealdad queda en manos de quien salió.
    No se si lo explico bien, posiblemente no, pero desde pequeños nos ponen en la mochila cosas no queridas que incorporamos a la vision de nosotros mismos y que nos hacen sufrir.Y en el camino algunos inseguros intentan cargarnos con más.
    si te sirve mi mirada, ella te retrata en movimiento, en colores,en el permanente intento de hacernos la vida mejor, justamente con tus ojos, que son una ventana a la esperanza.Besos,jacarandá***

  4. Creo que sí. Creo que el otro nos completa y es, al fin, el mejor espejo. He leído en Tizón hace unos días algo así, creo que era en La mujer de Strasser: No soy sino cuando soy penetrada por el otro. Falta sopa.

  5. Somos en función de los otros?
    Me temo que algo así es lo que sucede.
    Que presión durante toda la vida...

    Besos.

  6. Genín says:

    Por eso yo me miro muy poco al espejo, por si acaso... hasta me afeito con mi máquina eléctrica sin espejo, no lo necesito, conozco mi cara a la perfección y voy pasando la máquina con el dedo indice por delante de mi mano izquierda,hasta que llego a las patillas, y le sigue la derecha afeitando, y me funciona genial el sistema...jajaja
    Esto es fácil de aplicar a mi actitud ante la vida, me gusta tocar la realidad...
    Besos y salud

  7. Hola Pato!!! te tuve abandonada como al resto de mis amigos, pero hoy he vuelto, como se dice, sólo por hoy ja...después veremos.
    ahhh, esos malditos y ansiados espejos. Agudizar la mirada de uno mismo para con uno mismo. Tomar distancia, verse, sentirse, supongo que hoy he vuelto, porque hace ya un tiempito que el espejo que todo lo deforma ya no me asusta tanto.
    Del texto en sí mismo ¿qué te puedo decir que ya no te haya dicho?. Escribis maravillosamente. Me encanta leerte y sabes que te admiro mucho y también te quiero un montón. Un abrazote y un chin chin de año nuevo!!!

  8. Áins pato, te has lucido!!! Que bien escrito y expresado!! Me ha gustado este texto tan reflexivo, por que es verdad, muchas veces creemos que nos conocemos, nos creemos libres, muchos incluso luchan por ser "uno mismo", presumiendo de que no se dejan influir por los demás, y no se dan cuenta de que todos estamos influídos por unos y por otros, de alguna manera y esto no tiene por que ser algo malo. Además ¿que es eso de "Ser uno mismo"?, si lo sabes, explícamelo por favor!!La percepción de nosotros mismos también se ve alterada, como bien dices tu. La mente nos juega malas pasadas y se convierte en un "espejo que deforma", algo bastante insano contra lo que sin duda debemos luchar, pero también debemos asumir que nunca nos podremos ver a nosotros mismos de manera objetiva. Creo que me lié un poco, pero es que este tema me interesa, de hecho es toda una casualidad que tu justamente hables de esto, por que hace unos días hablaba de esto con una amiga y el debate dio para mucho mucho. Cómo siempre me ha encantado perderme por tus caminos. Besicos

  9. Elizabeth says:

    En tu espejo siempre he hallado paz, será porque tu espejo es el corazón. Uno demasiado grande para latir en un solo pecho.

    Y cómo van los planes de tus hijas de moverse Pato, no es fácil pero sabes que cuentas con tu familia virtual. Y tu hermosa perrita como sigue tras la intervención. Lamento tantos sucesos impactantes casi seguidos, pero tienes el corazón para hacer de ello una victoria contagiosa. TQM!

  10. Tan cierto... Supongo que también todo se transforma dependiendo del otro. Somos uno mismo que se vuelve diferente dependiendo con quién. Somos uno mismo que algún otro puede llegar a distorsionar, dependiendo de la vulnerabilidad de cada uno. Buscamos el espejo que nos recuerde quiénes somos, porque así en silencio, con los ojos abiertos o cerrados sabemos quiénes somos de verdad.
    ¿Qué tal va el verano? Yo viviendo el pleno invierno y de vuelta de unos días en Helsinki y Tallin, el invierno del norte, blanco y helado. Los viajes sirven para encontrarse con uno mismo.
    Te debo un mail. Un besito linda!

  11. Uff los espejos..cuánto coraje hay que poner para mirarlos a los ojos a veces. Y a veces hay que volver a los viejos espejitos conocidos para reencontrarse, no? (siempre va a haber uno de esos en algún rincón, por suerte). Un abrazo ;)

  12. carmeloti says:

    Me encanta y es uno de los requisitos ó quizás el único que me hace adicta a alguien.
    Si verdaderamente me siento yo al mirarme en los ojos del otro, es adrenalina pura, que alguien saque tu mejor yo, haga crecer tus alas, al contemplarlo cuando ni tan siquiera te ve se te dibuje una sonrisa de satisfacción porque te hace grande a su lado.

  13. Anónimo says:

    QUISIERA SER TU ESPEJO...
    PARA QUE MIRES TU REFLEJO
    Y SUSURRARTE A TU PECHO...
    CUAN HERMOSA ERES POR FUERA Y POR DENTRO.

    PARPADEOS DE BESOS ;)

  14. Dos espejos que se miran entre sí, uno frente del otro, producen el infinito. Infinito número de reflejos. Reflejo del reflejo del reflejo del reflejo, infinito. Pero el reflejo infinito no muestra nada de cada espejo, no contiene a los espejos. Contiene, hace ver, lo que se encuentra entre los dos espejos. Un espejo se pregunta: - ¿Esto que veo eres tú? El otro responde: - Esto que ves eres tú.
    Bendición de los espejos que el amor no se refleja, atraviesa los espejos sin ser visto.

  15. Tuky says:

    Tex-ta-zo!!!
    Es muy muy triste cuando uno comprende que la persona que uno ama “brisha” porque uno le provoca (lo digo humildemente). Es triste cuando el tiempo, te hace ver que todo lo que uno intentó transmitir cayó en saco roto, con los años.
    Pero lo bueno de eso es que uno puede aprender, que está bueno hacer brishar al otro si lo necesita, pero está mucho mejor tener al lado que sea capaz de brishar por sí mismo.
    Ser muleta artística de alguien es triste, triste, triste humanamente; peeero sólo para una sola vez en la vida (si es que uno tiene ganas de aprender de los errores, claro)

    Felicitaciones por este texto Pato!
    Me en-can-to lo que me llevó a pensar y tiene partes de mucha belleza

  16. Reina says:

    Qué jodido es quedarse con la imagen de las miradas que distorsionan lo que ven... a veces nos hacen creer que son ciertas... :(
    Me gustó mucho esta entrada...! :)

Gracias por tus palabras