"Soy un soñador
pero al despertarme
no puedes romper mi espíritu,
son mis sueños los que tomas"


Mas allá de los acantilados, mucho mas allá de los vientos perpetuos azotando el mar sobre las rocas, incluso mucho mas allá del desierto de cortaderas, por un caminito sinuoso que se abría a regañadientes entre los campos, estaba sentado un hombre solo.

Sus ojos perdidos en un horizonte de foto de almanaque, jugaban a que podían escapar de esa prisión de naranjas y azules prófugos, entonces cada tanto pasaban de las nubes con forma de conejitos a su perro el Chicho que de tan viejo apenas le movía el rabo sin fuerzas, mientras se le tiraba bajo las piernas.
Alguna vez el Chicho y él habian sido buenos y jóvenes amigos, las mañanas se abrían de par en par para recibirlos y el campo era una caja de sorpresas para los dos. Trabajaban en las labores desde que el sol estaba en los primeros peldaños de la escalera, hasta que la bajaba por completo. En ese tiempo no había momento alguno de quedarse así mirando la nada, como un niño viejo, buscando conejitos en el cielo.

En esos atardeceres de antaño él tenía otro sueño desmedido. Se había enamorado de una puta y lo único que él soñaba era vestirla de blanco, quitarle todos los colores marcados que tenía sobre su piel y bañarla en su tina de madera. Desnudarla como si nadie jamás lo hubiera hecho antes, quitarle el lazo que le estrujaba el pelo y llevarla a ese mar tibio que le había preparado y al que le había puesto para perfumar unas hierbas encontradas en el campo. Ella con seguridad se iba a dejar, porque lo miraría desde el amor mas primitivo y así, casi sin querer él iba a lavar su cuerpo desmenuzando su ternura hasta convertirla en pasión y él, siempre que llegaba a ese momento del pensamiento, se caía en la tina, se zambullía sobre ella como un desesperado y los dos retozaban entre pompas de jabón ocasionando un desastre en el piso de ese cuarto solitario y oscuro.

Se daba cuenta que estaba soñando cuando preocupado por el desastre del piso, se paraba para limpiarlo y al llegar se daba cuenta de la tremenda sequía que embargaba al suelo.

Así pasaba las tardes, mientras le pasaban los meses y despues los años.
Él soñando con la puta.
Ella era alta, mas alta que él, eso no importaba. Usaba sus cabellos recogidos en una especie de torre rubia que peinaba con gran esmero frente a un espejo blanco, tapizado de florcitas secas que iba pegando. Un amor partido, una flor muerta, un dolor pegado sobre el marco del espejo para recordarlo todos los días, así, mientras se peinaba y pintada con toneladas de maquillaje para disimular su tristeza, se repetía a si misma "nunca mas un amor partido".
Ella ignoraba que existía en el mundo un tal Joaquín que ardía por ella, de haberlo sabido hubiera corrido a sus brazos a ofrecerse entera, para la cama, para la tina, para la mesa, para los rincones, para la cocina, para lo que él quisiera, pero ella se quedó esperando frente al espejo la próxima flor para pegar y no fue de Joaquín, porque él no vino.

Y él no fue porque le dio trabajo, se lo pasó pensando en las palabras posibles, en los diálogos escandalosos que iba armando y diciéndoselos al viento, y cuando le volvían sus palabras con el eco de la tarde moría horrorizado, entonces prefería callar. Entre mate y mate, tambien pensaba en la forma de arribarla, porque él no iba a salir de putas para buscarla. Él quería conocerla en alguna casa de familia, en la estación esperando a algún pariente que venía de visita, en la plaza tomando algún helado, en la iglesia sentada en los primeros bancos, en el mercado eligiendo tomates pintones, en alguna calle oscura para poder besarla hasta que se le perdiera el rouge nacarado, hasta masticarle el corazón a zarpazos, hasta que sus manos se pierdan en su cuerpo y la pared se venga abajo o sostenga con fuerza esa pasión desbordando las fronteras de sus cuerpos. Tambien su pensamiento siempre terminaba en ese punto del encuentro, después de recorrer todos los lugares preferencialmente decentes, él moría de felicidad cuando se la imaginaba avanzando sola, por una callecita a oscuras y la única luz era el fuego de sus miradas.

Pero claro, ella no tenía familia en aquél pueblo marino, las estaciones de trenes la ponían infinitamente triste, caminar por la plaza los domingos la dejaban planchada de desencanto, tenía prohibída la entrada a la iglesia, el mercado le causaba un dolor absurdo porque se iba chocando a todas las mujeres a quién les robaba el marido por un rato y esas miradas laceraban profundo, entonces había aprendido a evitarlo. Lo suyo eran los callejones, los suburbios, los gatos en el tejado, los bolichones con olor a tabaco, las lunas colgando de algún techo descascarado, las ventanas entreabiertas para dejar salir el olor húmedo y salado, ese que bajaba por las paredes de algún hotel de mala muerte, el velador tapado con algún pañuelo a punto caramelo, un perfume dulzón para el engaño, unos tacos viejos que ya caminaban solos de tanto andarlos.
Eso era ella, esos los puntos de encuentro y él jamás pudo encontrarlos.

Él seguía cautivo de un deseo, que lo había paralizado desde el comienzo.

No se supo nunca qué fue lo que pasó aquella tarde en la que Joaquín miraba conejitos en el cielo junto al Chicho, porque era hombre de pocas palabras y jamás lo contó, pero la cosa es que de los conejitos pasó a la acción, se puso de pie como disparado. No le molestó el reuma que lo tenía acorralado, no le pesaron los años, ni lo detuvo el horario, corrió hasta el bañito del fondo y salió emperifollado. Tenía puesta una camisa blanca con rayitas azules, que jamás había estrenado, un pañuelito de seda en el cuello, el saco gris de los domingos aunque no fuera domingo, unos pantalones algo arrugados pero no había tiempo para más y los zapatos nuevos. Corrió a la chata con el corazón saltando de entusiasmo, el Chicho se quedó en la tranquera mirándolo y se perdió por esos caminitos bordeados de cortaderas que lo iban saludando a su paso. Esas melenas al viento lo acompañaron incitándolo a locuras, hasta llegar al puñado de casitas bajas y de color arena, donde ella coleccionaba amores truncos.

En la entrada al pueblo estaba el cementerio y allí hizo una parada en señal de respeto a sus muertos queridos y ya que estaba compró un ramo tan grande de flores que despues iba avergonzado, pero a esa altura ya nada lo detenía.

Allí iba Joaquín rumbo al callejón mas soñado.
Y allí estaba ella, sentada como siempre frente al espejo tapizado de flores secas, pensando que nunca jamás volvería a tener un amor partido.


"Desnudaré mi alma a tiempo
cuendo me esté arrodillando a tus pies"
-James Blunt-

19 Comentarios

  1. Ybris says:

    Lo peor de los sueños siempre es despertar.
    Afortunadamente hay soñadores que tratan de hacer realidad sus sueños en vez de permitir que la realidad los apague.
    Deliciosa ternura la que se desprende de tu relato.
    Soñado placer de encontrar la persona a la que desnudar en cuerpo y alma para saciar el ansia de la mutua entrega.

    Muchos besos.

  2. Gracias Pato otra vez.

    Como tantas otras me sacas de mi mundo y me introduces en el de tu imaginación donde todo es tan tierno y hermoso que me quedaría a vivir siempre.

    El peaje es que he de volver, pero cuando lo hago estoy feliz, contento, alegre, me siento reconfortado con tus cuentos, con esos relatos maravillosos que sólo estan a tu alcance.

    Has convertido un lunes por la mañana en una fiesta.

    Que privilegio tenemos al leerte.

    Un beso.

  3. zooey says:

    "Para masticarle el corazón a zarpazos, hasta que sus manos se pierdan en su cuerpo y la pared se venga abajo...", sí, he imaginado a Joaquín mirando al cielo como quien espera la respuesta a una pregunta que ha hecho hace mucho tiempo. Tan poseído por un amor tan enorme que ningún pasado podría ser la menor carga, ningún estigma capaz de ensombrecer el beso soñado.

    ¿Qué le respondería el cielo aquel día para que decidiera despojar al azar del poder de hacer cumplir su sueño de amarla? ¿Qué vería ella cuando llegaba él con esa mirada de fuego que encendería cualquier callecita oscura? ¿Cómo temblarían los muros de aquel callejón mientras los cuerpos entrelazados convertirían todo en un firmamento sin dolores pegados en el marco?

    Es un relato de los tuyos Pato, uno de esos que te hacen volar al compás de la música tan hermosa que suena en este lugar. Algo hermoso con lo que comenzar a andar esta semana.

    Besos

  4. No te imaginas el final tan feliz que le he puesto a tu historia... porque me hace falta, no? Entonces, me he disparado una continuación imaginaria que me llena de felicidad. Gracias, Pato, por darle permiso a Joaquín de ponerse en pie y terminar con el desencuentro.

    Besos de lunes prometedor.

  5. pez says:

    Ese miedo por "el que diran" que nos impide hacer lo que queremos hacer para ser felices o por lo menos para intentarlo.

  6. Pato!!!
    pèro volvisteeee!!!
    con éstos caminos llenitos de sueños, de historias que endulzan , que antojan y florecen!!!
    bravo!!!
    me ha encantado mi niña...
    eso de los conejitos en el cielo!! me mató:)

  7. Puck says:

    Hola Pato:

    Que cancion mas bella. La conoci cuando Pilar me vino a visitar hoy casi hace un año.

    Como la historia de Joaquin, muy bella, pero que ocurre cuando reunes todo el valor del mundo, la ilusion y pones tu vida en el disparadero y los sueños se caen al suelo y se rompen? Cuando ya no quedan islas para naufragar... ¿que ocurre si ella simplemente ignora a Joaquin? Cuando los soñadores reniegan del sueño y se emborrachan de melancolia con hielo....

    Me viene a la mente "Se nos iba la vida" de Quique....

  8. -Pato- says:

    YBRIS, a mi soñador la realidad lo estaba apagando y salió disparado ver si la podía volver a encender.

    Besos
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    TORO, nada me gusta mas que saber que algo que yo escribo un día cualquiera puede hacer que tu mañana se vuelva feliz :)

    Besos
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    ZOOEY, yo supongo que Joaquín encontró un mensaje escrito en el cielo esa tarde, una llamada, una invitación o simplemente se llenó de nubes por dentro y quiso sacárselas amando.

    Besos

  9. -Pato- says:

    JAC, me parese genial que le hayas dado ese final de fiesta a mi cuento dentro de tu cabecita. Y que lo hayas DESMENUZADO hasta hacerlo tuyo!

    Jjajajaj!!!! Risas y gracias, vos sabés porqué :)))

    Besos
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    PEZ, si, cuánto pesa en ocasiones, la mirada de los otros en nuestras vidas!!

    Besos
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    CIELO, si volvía contando conejitos en vez de ovejitas :)=)

    Besitos linda!
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    PUCK, ayy amigo mío que mal te tiene ese desamor!!
    Qué ocurre en esos casos?? Simplemente se sigue caminando, viviendo, intentándolo, porque yo soy una convencida que en algun sitio siempre hay alguien que está esperándote, por ahí ella no era esa persona.

    Que no se te vaya la vida en este recuerdo Puck, vale la pena seguir buscando, hasta que no te queden uñas.

    Un abrazo.

  10. Paz says:

    El Blog de Toro me trajo hasta aqui y seguramente seré una asidua lectora de tu espacio ,

    Saludos -

    Paz/

  11. white says:

    y en eso tenía razón, los amores partidos habían terminado.
    Precioso relato, besitos

  12. Wow!!! Me quedé con la boca abierta, como tonta, extrañaba estos relatos Patisticos!!!!!!!!
    No puedo escuchar la música en la pc de mi trabajo, espero poder hacerlo en la de mi casa :(
    Y amores partidos..., son esos que tienen que ver con la parte y no el todo? jejejeje.
    Besis, millones!!!!!!!!!!!!!

  13. -Pato- says:

    PAZ, encantada de tenerte en mi blog, pasaré por el tuyo así te conozco a vos!

    Besos!
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    WHITE, gracias! Ella debería intuir que en el cielo habia conejitos ayudando a decidir a Joaquín :)

    Besos
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    MAY, me mató lo de relatos "patísticos" ajjajaj!!!!

    Y ahora me dejaste pensando en eso de la parte y el todo, pero luego de pensar y sacar humito, creo que tiene que ver con el todo definitivamente, ajaja!!

    Bessiiiisss!!!

  14. Genial.Tus hombres y mujeres son entrañables.Yo también te digo gracias por haberle dado tiempo de actuar al enamorado.Y como todos, me voy con una sonrisa de tu blog.:)
    Besos***

  15. Se busca a Pato.

    Se recompensará.

    Sólo viva, claro.

  16. -Pato- says:

    DALIA, es que cuando lo vi al pobre Joaquín mirando el cielo eternamente, me mori de pena, entonces lo puse a correr y me quedé mas contenta despues de escribirlo.

    Besitos
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    TORO, espero recompensa :P

    Besos

  17. Noa- says:

    Los sueños siempre han sido un misterio para mí.
    Yo solo recuerdo haber soñado de pequeña, ya crecida si lo hago no lo recuerdo; por ello me dedico a soñar despierta.

    Un abrazo

  18. Hola PAto!!!
    llegaste llenita de cuentos lindos.
    El pobre Joaquín un poco lento de sesera, pero esa nube, la de ese día traía un pato muy definido, y él se fue corriendo al corral de aves y allí se encontró con Pato quien le explicó el cuento de los desencuentros, eso, eso fue lo que pasó!!!!!
    Y aquí estamos muchos, esperando a una Patita que nos diga por dónde meternos, qué atajo absurdo tomar para encontrar lo que nos está esperando!!!!!

    Besos y Bienvenida Pataa ingeniosa!!!

  19. -Pato- says:

    NOA, yo tambien sueño despierta, los otros sueños hace rato que se me han escapado!!

    Besos
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    GATA, ajjajajja!!!! Muy bueno lo tuyo :)))

    Veremos qué se puede hacer y por dónde está el atajo, no te creas que yo lo tengo claro...

    Besos!

Gracias por tus palabras