"El tercio de los sueños
tiene dueño,
siempre suele ser asi."

-Andrés Calamaro-

Pedro no conocía los amores posibles. Se había enamorado de ella, apenas verla. Él que ya no creía en el amor de ningún tipo, ni en el de vista compleja ni en el de simple vista, se dió cuenta que estaba atrapado por ella y entró a tener una lucha interna, por darle forma a eso que lo tenía arrebatado desde temprano y angustiado mas tarde, cuestión que finalmente llevaba todo el día ocupado en eso como un adolescente.

Su vida tenía el peso de lo dificil, por eso había dejado de meterse en amores y se le venían encima los años en que iba a entrar en esa parte del camino, donde sólo se añora un dulce y cuando se vislumbra un sabor amargo las dagas entran a sentirse cada vez mas frías y mas cercanas a la carne. A pesar de que no lo acompañaba la suerte, siempre tenía una sonrisa en su boca y era tan amable que uno jamás podía creer que por dentro lo consumieran las llagas.
Había aprendido a disimular su pena, era la manera que había encontrado de no quedarse solo. Así, entre engaño y engaño, a veces se creía sus mentiras y era cuando nos hacía creer que era tan felíz.

Había llegado al barrio, luego de que la señora de la esquina de altos había puesto en alquiler la piecita del fondo, él llegó en un camioncito pequeño y destartalado, con unas pocas cosas, que eran mas para tirar a la basura, que para guardar, pero eran sus cosas queridas.
Él fue acomodándolas de a una, hasta que no quedó nada en la calle y la piecita se vistió de hombre solo.

Al principio, como era nuevo en el barrio, se fue presentando ante los nuevos vecinos, fue haciéndose querer y respetar por esa gente simple, pero esa tarde de verano, en que las mesitas del bar se largaron a la calle para poder respirar, esa tarde tórrida para su piel y su alma, esa tarde bruja, fue fatal desde que ella apareció con su andar cansino por la esquina del bar, hasta que se perdió una cuadra mas lejos.
Pedro supo en ese momento que el amor tenía rostro y al mismo tiempo, que tenía un puñal su destino.

Él ya era un hombre grande, cuando digo grande quiero decir grande, ya la vida lo habia hecho nacer a destiempo por lo menos, mucho antes que ella, que era una jovencita etérea y con ojos ciegos a su persona. No se podía permitir el descalabro ni la locura que le pedía su carne, por mas muchacho que se sintiera, por mas renacido, por mas guapo, ella era una adolescente.

Dándose cuenta que a poco de llegar al barrio, había descubierto al amor de su vida en una cuasi niña y que nadie podía sospechar de su escandaloso sentir, se dedicó solo a la contemplación después de todo el desamor para él ya era una costumbre.
Eso era un secreto que él guardaba, bajo siete llaves. Un secreto que lo llenaba de gozo, pero que lo abrumaba en silencios y vergüenzas.
Que lo hacía sentir vivo como si acabara de nacer y al caer en la cuenta de su sino fatal , era como velar a un niño que agonizaba en sus brazos.

Así, totalmente desubicado y pecaminoso, se sentía.

La niña de sus amores, era Julia, una jovencita común y corriente que a él le parecía sublime, que hasta ahora solo había conocido el amor de algún comañero de colegio y lejos de sentir atracción por él, solo sentía intriga y le parecía algo ridículo ese rubor que le aparecía en su rostro cada vez que la miraba. Ella parecía inocente, pero se daba cuenta de todo lo que le pasaba a Pedro, intuía el calor que lo invadía nomás verla aparecer, sus sospechas eran solitarias, jamás pudo ni quiso compartirlas con nadie, porque era hasta absurdo el solo pensarlo. Por mas ridículo que fuera el hombre, por mas lejano e imposible el amor con él, le despertaba curiosdad su desmedida mirada y tambien cierta ternura.

Si el día tenía mil horas, él preguntaba por ella esas mil horas. Si la tarde nos regalaba un sol de fuego, él preguntaba por la noche mirando el cielo, cómo se le había quedado prendido a su pelo el sol, si por el contrario el día nos deparaba lluvia, él salía desesperado a empaparse bajo la misma lluvia que la iba a mojar a ella, él sentía que compartían asi el universo. Si la mañana lo encontraba amanecido desde temprano, allí estaban sus ojos para verla pasar toda de colegio.
Así estaba hecho ese amor.
Cómo no notarlo.
Al poco tiempo, todos en el barrio, nos dimos cuenta los motivos de la inquietud que asolaba a este hombre. Nadie le dijo nada, pero todos rumoreaban a sus espaldas que era un enfermo, un loco, un mal nacido.
Cuanto más él ocultaba su pasión, mas evidente se hacía su corazón en pleno revoltijo.
Hasta que el comentario llegó a los padres de Julia.

Ella que empezaba a jugar recién con las sensaciones y del amor no sabía nada, se enteró en ese momento que el amor tenía edad - eso se lo dijo su madre- y su padre fue quien dio el mensaje mas rotundo - aquél señor era un pervertido, ella era una niña y jamás, por nada del mundo, debía quedarse a solas con él-.

Sus padres lo único que hicieron fue aumentar la curiosidad por Pedro , porque ella que no se sentía una niña sino una mujer para el estreno, dejó de ver algo ridículo en aquél hombre ruborizado, para ver algo prohibido y su mirada se llenó de fantasías y se olvidó de la diferencia de años, se olvidó de sus trenzas y sus cuadernos, para perderse en esas dos veredas del barrio, llenas de miradas cargadas de deseo, todas acumuladas en Pedro. Se olvidó de sus muñecas y sus sueños de princesa, para pensar en los sueños que atribulaban la soledad impiadosa de ese hombre.

Pedro, desde entonces el pervertido, cuidó de esa niña toda hecha de luz, nada mas con su mirada, jamás osó tocarla y mucho menos dirigirle la palabra, tal era su miedo.

Desde ese momento para él hubo un tiempo en el que el sol brilló mas fuerte y para Julia el sol definitivemente hizo nidos en su pelo, hubo un tiempo donde él sintió que tan solo había nacido para verla pasar por su vereda y eso lo conformó. Ella creyó que la vida se hacía tambien de pasos en veredas solitarias, cargadas de siesta.
Y asi durante un tiempo se inventaron el amor sin decirse nada, allí donde no había pecados. Se enseñaron códigos secretos, se lastimaron lo menos posible, se cuidaron de los ojos del barrio, se quitaron las tristezas y se quedaron colgados.
Por años.
Sin estarse quietos, sin que la piel los roce, sin que el tiempo los detenga por un rato, siguieron con sus vidas de soldados.
Él siguió en su pieza de hombre solo y ella al final se fue, porque las veredas después no le alcanzaron.

Pedro se quedó con el tercio de sus sueños escondidos bajo la cama. Y un buen día ella apareció por la misma esquina, con un par de ilusiones rotas escondidas en su cara.
Él ya no estaba en ese bar, hacía rato que no lo frecuentaba, no le encontraba el mayor sentido estar detrás de la ventana.
Prefería las plazas.
Esa misma tarde, cuando ya nada pasaba en las veredas del barrio, él ya viejo y con el mismo amor en los labios y ella, siempre jóven, como si la vida nunca le pasara, coincidieron en un banco de la plaza por casualidad, un banco de madera todo emocionado, que jamás los había esperado por ser tan imposible aquél amor, los encontraba. Él con sus ojitos cansados y sus palabras guardadas casi se infarta y ella sintiendo que el corazón de él galopaba, como un caballo desbocado, sacó de la galera algo que pudiera tranquilizarlo y recurrió a lo único que sabía hacer, que era contar cuentos.
Él la escuchó.
La escuchó como quien escucha el mejor concierto, con un silencio dorado.
La escuchó con el alma, con los ojos, con las manos.
La escuchó mientras las hojitas del otoño enamorado se enredaban entre ellos, mientras pasaban señoras con perritos, mientras el heladero vendía los ultimos palitos del verano que no tenía ganas de irse, mientras sus latidos se normalizaban.
Él la vió abrirse en cuentos.
Y ella, sabiéndose amada hasta el delirio por aquél viejo triste, se dejó narrar, en cuentos de amores brujos.

De ésto, hace ya un tiempo largo, son una costumbre en el banco de la plaza.
Él la espera siempre con alguna flor entre las manos, robada por los jardines del barrio y ella llega siempre tarde, entre vuelos de palomas agitadas y relojes atrasados.
En su cara ya no esconde nada y en su galera siempre lleva un cuento.

Ya nadie murmura en el barrio, ni los señalan, ni se asombran cuando los ven entrar después que cae el sol, en la piecita del fondo de la casa de altos.

El tercio de los sueños, tiene dueño y está sobre la cama.

36 Comentarios

  1. ays Pato querida, estoy que debo irme a la cama pq mañana salgo de viaje de finde, pero vamos que los nervios....
    y tu con este escrito que me ha dejado con el alma quieta y llena de esperanza y melancolía...
    que maravilla de Don el tuyo...
    mi admiración y cariño...
    muchos besos mi niña...
    Nos vemos el Lunes...D.M.
    besos!!!!!!!!

  2. Hola Pato.

    Se está muy bien aquí en el banco de la plaza.

    Ya no se que decirte me gasté todos los adjetivos y aquí en esta ventana solo puedo poner palabras.

    Quiero que sepas que me has hecho feliz una vez más.

    Ya me voy tranquilo a mi piecita con mis cachivaches.

    Hoy ya te he visto.

    Un beso.

  3. meiga says:

    Que lindo te quedo hoy preciosa.... me pusiste un nudo en la garganta y me trajiste algun ligero recuerdo, que aunque no es tan historia de amor si que tiene q ver con alguien mayor.... algun dia te lo contare...
    mil besitos

  4. Bito says:

    Y mira que el tiempo que siempre pareció jugarles una mala pasada al final les dio la oportunidad.

    Lindo relato.

  5. -Pato- says:

    CIELO, es verdad el cuento tiene cierta melancolía, a mi tambien me provocó eso cuando lo escribí, como de tiempo perdido o gastado, pero no le iba a permitir al destino salirse con la suya, para qué escribo si no! :)

    Que tengas un finde super lindo y nos leemos a tu regreso.

    Besos.
    ---------------------------------
    TORO, mi amigo poeta cómo puedo dejarte a vos sin palabras? Vos que sos capáz de inventar para una flor, la palabra ajarronada?

    :)

    Bueno, yo sé que a veces esas cosas pasan.

    Y no vuelvas a tu pieza de cachivaches , quedate por la plaza que el día está hermoso, que mañana si el tiempo, las palomas y los relojes me lo permiten vendré con otro cuento ;)

    Un beso.
    ---------------------------------
    MEIGA, algun día me contarás en mi blog o en algún poema tuyo esa historia que tenés por ahi.
    Besos y buen finde!

  6. -Pato- says:

    BITO, el tiempo es un arma de doble filo, que cuando se desafila nos deja un resquicio por donde escapar y dejarlo a él atrapado.

    Besos desafilados.

  7. Karina says:

    Este cuento reafirma mi teoría que para el amor...no hay edad.
    Besos Pato y nada de esto fue un error no?

  8. Jenny says:

    ame este cuento Pato, es sumamente precioso!!!!!!!!!!!
    =) que contenteza en serio! despues, cuando mi compu resucite lo imprimirè seguramente, y lo conservarè, me encanta ad infinitum
    besos!!!!!!!

  9. C. says:

    paso por primera vez.... y seguramente me seguiré quedando.
    Lindo blog :P

    Saludos

  10. -Pato- says:

    KARINA, asi es, nada de esto fue un error!
    Besos y (sigo cantando)
    -------------------------------
    JENNY, me alegro cuando te veo cada tanto por acá, la facu te tiene atrapada no?
    Besos y cuantos de amor para vos!
    ---------------------------------
    CAROKS, ok me alegro!
    Besos, paso a conocerte.

  11. MIL GRACIAS POR TU VISITA... aqui
    estoy, leyendo esta belleza... hay
    que ir por el tercio de los sueños,suena a esperanza...soldesoles

  12. -Pato- says:

    SOLDESOLES, y aquí estoy yo leyendo blogs de amigos y escribiendo. Hoy no he estado en todo el día asi que me estaba poniendo al día con todos.
    Si que es esperanzador tener sueños, es lo que te mantiene con ganas, lo que te hace despertar y sentir ese día tiene un sentido.
    Un beso.

  13. Uff Pato!!! Yo no creo en Dios, pero al leerte sabés que pienso? Lo que tiene Pato es un don "divino"...
    Besis.

  14. -Pato- says:

    MAY, gracias linda!
    Voy a ver cómo andás por tus pagos.
    Un beso

  15. Isthar says:

    ¡¡Qué maravillosa historia de amor!!

    Sin duda el pueblo acabó no sólo siendo cómplice de aquel amor sincero entre almas, si no que en el fondo envidiarían que fuera tan puro.

    Hay tantas maneras de amarse, y tanta paciencia en los corazones que se aman aunque el tiempo juegue en su contra...

    Una maravilla de cuento Pato.

    No dejes nunca de escribir.

  16. -Pato- says:

    ISTHAR, Gracias y es mi deseo poder seguir escribiendo, justamente el otro día estaba bosquejando en letras lo que me provocaba la escritura y teminó siendo un ensayo que publicaré en unos días.

    Las formas del amor son insondables, como vos decis.

    Un beso enorme.

  17. Patooooooo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

    Como se te ocurre pensar que te borré un mensaje, si cada uno que recibo los cuelgo, imprimo y enmarco, que quiero que me entierren con ellos.

    Tienes cada cosa.

    Y ahora me quedé sin saber que decía el anterior, aprovecho para decirte que el que me llegó es muy bonito.

    Besos y no te agobies por no publicar, escribe cuando tengas ganas, no te pongas tiempos, ésto es una gozada siempre que no nos tensione.

    Otro beso.

  18. -Pato- says:

    Uff Toro qué alivio!

    ¿Adónde fue a parar mi comentario? Seguro que a ese tema que colgó May, del Silvio el otro día, ese que se pregunta A dónde van a parar todas las cosas, a dónde van a parar los comentarios que una deja tan contenta y piiuuufff desaparecen en un agujero negro.
    No es la primera vez que me pasa, o por el contrario atiborro el sitio como me pasó el otro día con Kamelas, que vos pensaste que yo estaba sufriendo un temblor y él pensó que yo me habia quedado dormida sobre el ratón, ajaja! :)

    Me sentía en falta con vos por no publicar porque sé que sos infaltable a la cita y yo estaba fallando, pero se me juntaron varios compromisos familiares y no he tenido tiempo, y tenés razón esto está buenisimo en tanto y en cuento no se nos vuelva una obligación.

    Y por supuesto me hiciste reir cuando te imaginé sepultado con los mensajes enmarcados, vos sabés lo que es mi imaginación :)

    Besos y ramitos de mensajes enmarcados, ajaj!

  19. Pedro vivió una situación que ha de pasarle a muchos seres humanos a lo largo de su vida. Historias de un amor, amor prohibido, entre rejas, soportando el abandono, teniendo paciencia infinita ante el caudal de su sentir.

    Pocos sentimientos, sino el único, son tan urgentes como el del amor. Allí no hay alivio, tan sólo necesidad.

    Entre cara y cruz, entre sí y no, entre cal y arena, él la aguardó pacientemente mientras ella dejaba a sus muñecas y se transformaba en señorita.

    A la plaza, bellos lugares para cosechar el beso que crece en la penumbra, la joven, siempre joven para él, llegaba con un cuento. Y uno de esos cuentos narraba la historia entre los dos.

  20. El amor nop sólo no tiene edad,no tiene fronteras,no tiene amarras,no tiene clases.

  21. Estoy de acuerdo con Jose luis,
    para el amor no hay edad, ni clases, ni fronteras, no hay limites...
    y ademas lo mas complicado es

    que es totalmente inesperado...

    Muy lindo y me pusiste la palabra barrio y piezita del fondo y no me preguntes porque pero me pusiste nostalgica

    Un beso

    Petra

  22. ALCON says:

    Querida Pato,

    Vengo rapido a visitarte y me encuentro con una linda historia de amor.

    Como siempre es un placer leerte.

    Un abrazo grande.

  23. Ya no sé que decirte,solo que sumes todo lo que te he dicho en post anteriores...de verdad,Pato,búscate alguien que te represente,si no te va lo de buscar editoriales,y todo el rollo, pero es un crimen que estos hermosos cuentos cortos no lleguen a ser un libro.
    Besos emocionados.:)

  24. -Pato- says:

    ADRIANO, ya te dije una vez que tus comentarios son como pequeños posts, que me dejan como si leyera algo nuevo de lo que yo estaba pensando. Son como ramitas de mis posts y me encantan. :)

    Vos digiste dos palabras que creo resumen el dolor en el que estuvo sumergido este hombre mucho tiempo, las palabras urgencia y paciencia, cómo habrán sido sus días manejando esos dos extremos?

    Besos.
    -----------------------------------
    JOSÉ LUIS, un gusto recibirte en mis caminos y es verdad el amor es como vos decís.
    Un beso.
    --------------------------------
    PETRA, si tambien es inesperado.

    Mi amiga petrísitca estoy pensando hacer una traducción neutra para que usted no se me ponga asi pachucha, al escuchar:
    criollitas, havannas, mates, choripán, la viela...

    no sé pensé que barrio y piecita eran palabras que no tenían mayor connotación histórico-social jajajjaj!!!

    Besitos y he pasado por su mansión pero seguían leyendo la carta de María Pía :)
    --------------------------------.
    ALCÓN, has regresado de tu viaje!
    Luego paso a ver qué contás.
    Besos de bienvenida!
    ----------------------------------
    DALIA, estoy en eso, la verdad que no me va todo el rollo editorial y luego la promoción y demás situaciones que se derivan de eso, me da muchisimo pudor, pero alguien me está dando una mano y voy a tomarme en serio esto que vos y otras personas me dicen. A mi me toma totalmente por sorpresa, pero estoy en eso.
    Un beso emocionado mío.

  25. MAURA_ says:

    Un hermoso cuento -pato- con sabor a vida,el amor es vida amiga y la vida aunque me repita mucho...lo contiene todo,al leer me imaginé a los personajes en fin...cada vez que te leo mi imaginación vuela.
    Gracias por estar y por escribir con el alma.
    Un beso enorme(si me pierdo es solo el tiempo que se acusa siempre aunque yo no use un reloj)
    Te súperquiero:)

  26. -Pato- says:

    MAURA, eso es lo bueno de leer, alimentar a la imaginación. Es mi montruo mas querido, tengo que darle de comer a diario sino...pobre de mi!

    ¡¡Yo tampoco uso reloj!! Tengo uno que anda dando vueltas por la casa, es mas acaba de llegar en este preciso momento y decirme que me tengo que ir para otro lado.
    Besos TKM :)

  27. jjja, yo tampoco uso reloj,en el curro tengo uno de correa en el bolsillo,pero cuando salgo lo abandono.
    Me alegra que estés en camino para intentar publicar tus relatos.Si los editores tienen buen ojo,tendrás libro en circulación.Ya tienes una compradora asegurada:menda (yo)
    Besos sonrientes.

  28. Bello cuento de amores brujos. Es un verdadero placer el leer tus cuentos. Haces volar la imaginación. Un abrazo

  29. Pato, gracias!!!

  30. -Pato- says:

    DALIA, y con los otros 999 que haré?????? Jjajajjajaj!!!
    Besitos con carcajadas =P

    (Viste qué plomo que es andar con reloj?)
    ----------------------------------
    JOSÉ, me alegro tanto, qué no sé qué decir, repito el gracias acostumbrado.
    Besos.
    ---------------------------------
    MAY, al menos has pasado, voy para tus pagos a ver si contás algo.
    Besos.

  31. sebote says:

    SUBLIME!!!
    Gracias por compartir este mundo maravilloso de cuentos y alegrias,que nos regala tu ser.
    Abrazotes!!

  32. -Pato- says:

    SEBOTE, no puedo creer que te leas todo esto de un tirón, comiendo galletitas en el ciber mientras hacés puntería y te ahogás de paso!

    Abrazotes!

  33. Anónimo says:

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    »

  34. -Pato- says:

    gracias pero mi inglés es horrible =
    thanks but my english is horrible

    Bye!

  35. Anónimo says:

    best regards, nice info
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Gracias por tus palabras