De modo que el día entra y en alguna parte de la casa me encuentra y me mira de frente.
Qué. Le digo.
Nada o todo. Me dice con apatía.
Eso es muy relativo. Le digo utilizando su mismo tono displicente.
Y de pronto me aplasto un dedo contra una puerta y el día estalla ante mí y yo expulso maldiciones y mi dedo chilla.
Nos miramos en el freezer y nos hacemos una advertencia.
Cuidáte de mí.
Vos terminá con la pereza que no hay tiempo.
Dura sentencia.

13 Comentarios

  1. Pues de una forma u otra, tu día ha pasado por mi casa también, jajaja

    Besos!

  2. Que día más malcarado.
    No le hables.
    Qué se han pensado?

    Besos para tu dedito.

  3. jeje, a veces son los dedos y a veces el alma la que a uno se le aplasta. Pero en lugar de producirme,pena, me sonreí por el estilo de tu poema.
    Besos, preciosa, que mejore tu dedito.

  4. Ay de esas sentencias, y de esos machucos, y de esas ganas de pasar el día sin ver...
    o si..
    besos querida amiga:)

  5. suelen pasar esos días.


    Un abrazo
    Saludos fraternos...

  6. Patito, los lunes son difíciles cuesta trabajo retomar la rutina....Para tu dedito
    "Sana sana colita de rana, sino sana hoy sanará mañana"

    Besitos

  7. Cuidate de mi...

    jajaja

    Cuidame de ti...

    qué cosa con estos días...

    :)

  8. Upa! Menos mal que ya terminó el día, que sentencia más dura! ¿Cómo se le ocurre? ¿Que se cree?... Por lo menos en estas latitudes ya es martes... y le puedes dar espacio a lo que quieras, porque el tiempo es tuyo! Todo, todito.

    Y tu dedito?... besossssss

  9. Georgia says:

    Vaya día querida...que bueno que le miraste de frente aún con el dedo latiendo...se lo pensará dos veces antes de intentar obstaculizar tu mañana en otra oportunidad ;)

    un abrazo

  10. ybris says:

    El tiempo habla siempre a quien lo mira de frente.
    Y no hay lugar a la pereza sino a la advertencia de quien no está dispuesto a dejarle pasar en vano.
    Aunque nos aplastemos un dedo con la puerta.

    Besos.

  11. Eli says:

    El Lunes, a medio camino entre domingo y martes, puebla lo que puede, negándose a mostrar sus límites por completo y como iceberg afiebrado, mantiene a los Titanic, a punto de naufragar, siendo otros.

    No es que le falte vista, es que le sobran gafas...

  12. Murgan says:

    Me encanta...

    Un beso fuerte.

    [Rabel]

  13. Ardaire says:

    Los lunes tienen una merecida mala fama, menos mal que pasan.

    besitos*

Gracias por tus palabras