"Qué ganas de llorar en esta tarde gris
en su repiquetear la lluvia habla de ti
remordimiento de saber
que por mi culpa
nunca,
nunca te veré."

En esta tarde gris (Tango-Canción)


Las lloronas eran unas primas de mi madre que eran solteras y vestían un riguroso luto. Cuestión que yo en mi infancia no lograba entender si lloraban tanto porque eran solteras, si el llanto se debia al luto, si estaban de luto porque eran viudas en vez de solteras, si eran solteras porque se lo pasaban llorando y así quien se les iba a acercar, el asunto es que en mi mente de niña, ser soltera iba de la mano del llanto y del luto o viceversa.

Tenían una bonita casa, donde las dos vivían con las ventanas cerradas. Por dentro las habitaciones eran lúgubres y cargadas de cuadros de gente que me daba miedo por lo seria. Yo escapaba al patio en cuanto podía y allí mi vista se ponía de fiesta porque estaba repleto de flores, todas rojas eso si, fuera del luto de sus ropas, las flores eran rojas. Toneladas de malvones colgaban de enormes macetas de barro cocido pintado de rojo y la boca de una de ellas, la mas bonita, tambien era roja.

El rojo era un color que siempre que entraba a esa casa me invadia los sentidos y terminaba gustándome.

Por el luto y el llanto, nunca escuchaban música algo que a mi me encantaba, pues estaba acostumbrada a oir en casa y las veces que mi madre me arrastraba hasta allí para visitarlas, yo me aburría como una ostra, entonces mientras ellas lloraban, yo entraba a caminar por la casa, que era una especie de museo fantasmagórico.
La primer habitación era amarilla y en sus paredes estaban esos cuadros que ahora pienso eran mis ancestros, pero en aquél momento les temía, eran tan inmóviles y viejos que parecían retratos de muertos, es decir que los habian retratado ya muertos. Pero mas allá de esa habitación estaba el lugar soñado de la casa, de modo que pasar por la habitacion grande era una pesadilla necesaria para tocar el cielo, asi que una vez allí, mis pies desarrollaban una carrera loca y a la vez de gran cuidado, para que nada se me cayera, que ningun ruido sacara esa casa del letargo de sollozos y lutos eternos, que nadie dejara de llorar por favor. Asi yo podia llegar al cuarto soñado, al que no se podía entrar por expreso pedido de mi madre, era la recomendación que me daba entes de entrar a la casa.

En ese cuarto prohibido, estaba todo negro y reluciente un piano siempre cerrado, que era mi ilusión. Una manta blanca lo cubría y sobre la manta seguían las colecciones de fotos familiares y flores rojas, por supuesto. Era el unico lugar de la casa donde yo no le prestaba atención a las fotografías, lo unico que hacía una vez allí dentro, era abrir el piano, mirarlo como en un sueño y acariciarlo con mis manos pequeñas.

Una de esas tardes interminables de llantos y lamentos entre vestidos negros y flores rojas, yo me escabullí y pensé que no me iban a descubrir si abría el piano, asi que no solo lo abrí, sino que me senté en el taburete y despues de girar como una loca entré a acarciciar las teclas y finalmente me puse a aporrearlo de lo lindo!

Yo cantaba a grito pelado uno de los tangos que cantaba con mi padre y tocaba cualquier cosa a modo de acompañamiento, fue en ese momento en el que me dí cuenta que estaban las dos lloronas y mi madre muertas de risa mirandome.Yo sentí que aquello me gustaba muchisimo, que habia encontrado la punta de un camino. Por un lado porque mi madre no se enojó conmigo y eso a cualquier niño lo hace feliz y segundo porque habia logrado lo que nadie hasta entonces, hacer que esas dos mujeres pararan con la lloradera. Es mas, fue la pirmera vez que las vi reir.

La llorona linda se sentó a mi lado y comenzó a tocar la Cumpasita y ahí descubrí que tambien tenía unas uñas terriblemente largas y rojas, que hacían juego con los labios, las flores, las macetas...

Y el color rojo del tango, claro.

Ese día sin saberlo iba a conocer a mi primer amor, el piano.
Pienso ahora, que ese día fue sin duda significativo para mi y tambien para esas mujeres tristes, porque la llorona bonita se dió un permiso que evidentemente no se daba, salir del luto, porque aun recuerdo con la felicidad que se sentó a tocar y cantar ese tango y al verme tan dichosa a mi, siguió cantando cada vez que yo volvía a visitarla.
Y yo sentí cómo ese gigante negro era capaz de rescatar del letargo a una mujer apagada y devolverle la vida.

Fue por esos dias, en que yo tendria cinco años, en que me dije yo voy a tocar el piano asi como la llorona bonita.

Una mañana de septiembre, el mes de mi cumpleaños, mi viejo me dijo que me quedara porque me iban a traer "algo" para mi, cuando tocaron el timbre y fui a abrir, estaba enorme en la vereda, color cerezo, mi piano. No me daban los ojos para mirarlo a él y a mi padre que estaba tan feliz como yo.
Ahora que lo escribo tengo en la memoria grabada la instantánea que hice con mi mirada, mi padre apoyado en el piano en medio de la vereda, con la sonrisa enorme que tenía y los ojos empañados, me padre era un sentimental...

Yo tenia nueve años y desde entonces me acompaña. Mas de una vez, he lamentado no haber estudiado guitarra, porque es mas fácil de transportar y en cualquier reunión podés ponerte a cantar y todos se prenden, en cambio el piano exige un respeto que me incomoda, todos te rodean y esperan el gran concierto, momento en que siento verdadero bochorno. Y me preguntó porqué tengo que pasar por esta situación cada vez, al cabo de un rato y mas dueña de mi, paso por todo mi repertorio de lo mas feliz.

Juntos hemos soportado tempestades, inundaciones, mudanzas, espacios reducidos, niños meteretes, pila de libros apoyados, cuadritos, flores, todoloqueseteocurra y sepuedaapoyar en él, mas libros y partituras y mas libros.

Y asi vamos desde entonces, yo lo rescato del olvido cuando está abandonado y harto de cargar con todo lo que le dejamos arriba. Y él me rescata cuando no doy mas con las cosas que se me acumulan por dentro, cuando no le encuentro el sentido a nada, cuando estoy sola, cuando estoy acompañada, cuando estoy feliz, cuando estallo de alegría y cuando me siento morir.

Siempre él está dispuesto a abrirse, para darme vida y dejar que yo le quite el alma por un rato.

Les presento aqui a mi piano.

14 Comentarios

  1. Aye says:

    Amo la música del piano.
    Yo no sé tocarlo, jamás supe entenderlo, pero siempre me dió muchas alegrías, ya sea estar cantando a su lado, o quizás de lejos escuchando cómo adorna su música mis tardes. Adoro cómo suena, cómo ambienta, cómo lo cambia todo. Por ejemplo, el otro día pasé por una librería que como nadie visita y el dueño se debe aburrir, éste se llevó un piano y estaba tocando una canción sin letra que sonaba en casi toda la cuadra y se sentía flotar los acordes en el aire aunque los chicos en el quiosco lo ignoren, aunque los remiseros ya estén hartos de sus canciones, aunque nadie entre a comprar libros, pasar por ahí es entrar en un trance mágico, en un momento dulce de la vida que no suele darse. Repito que amo la música del piano.

    ...

    Lo bueno de las lloronas entonces fue el piano. Viste que al final valió la pena aguantarlas... =P

    Besos!

  2. ybris says:

    Te envidio por tu piano y por tanta tristeza como te lo descubrió. Que hay cosas que no calan más que después de un camino desolado.
    Yo aprendí la cumparsita con guitarra y alguna vez me atreví a tocarla ante los demás.
    Pero yo, al contrario que tú, no tuve constancia para seguir y hoy mi guitarra está muy triste en una esquina esperándome.
    Quizás alguna enorme tristeza me haga volver a ella.
    Que ni tú ni tu piano os abandonéis jamás.

    Besos.

  3. Mi Pato querida.

    Hoy casí di la voltereta entera delante de la pantalla.

    Supongo que escribiste ésto para provocar mi caída, pues casi lo consigues. He decidido comprar un trípode para acostar mi barbilla y evitar la defunción de mi muñeca izquierda que aguanta mi cabeza durante todo el proceso.

    Ya no te voy a regalar los oídos, básicamente porque me quedé arruinado de palabras bonitas y no quiero cansarte, ni mucho menos que te sientas presionada a seguir escribiendo así.

    Solo decirte que gracias Pato, me reconfortas y me reconcilias con la vida.

    Que sol de mujer.

    Un beso.

  4. -Pato- says:

    AYE, si que valió la pena, en aquél momento no lo sabía y era una de mis pesadillas de niña esa casa y sin embargo escondía un tesoro.
    Tuve que pasar a través.
    Besitos musicales.
    -------------------------------
    YBRIS, no esperes a ninguna tristeza, que mejor no llegue ninguna! Para aprender guitarra solo falta un poco de ganas nomás, yo he aprendido luego y no es dificil.
    Hay que tener tiempo y un buen motivo.
    Ojalá encuentres las dos cosas.
    Besos-
    -------------------------------
    TORO, escuchás mis carcajadas? Es que vas a terminar siendo contorsionista!

    Tus palabras bonitas no acabarán nunca.

    Un beso grandote y gracias!

    PD: avisame cuando tengas el trípode asi publico un post nuevo, ajajja!

  5. Leopoldo says:

    Patito: muchas veces, al leerte, me siento algo así como un material totalmente maleable. Es decir, siento que podés llevarme de aquí para allá a tu antojo. Dejo de ser dueño de mi mismo y vivo aquello que vos querés que viva.
    Luego de recordar mi amorío con Esa Tarde Gris y mi truchísima emulación de Sosa, y una vez ya en el texto, percibí una atmósfera muy parecida a Cien años de Soledad, luego, pensé que era Cortázar se valía de una nena para narrar una historia que transcurría en una casona en el Tigre, y finalmente, la vida es bella, con ese padre y ese piano, y el encuentro con las cosas que realmente importan en la experiencia artística.
    Ahora, de postre y después de las pastas, quiero escucharte tocar un tango. Besos.

  6. Ya no comento más, pero he de hacerte saber , si no me muero, que es la tercera vez que leo tu post en voz alta a tres personas diferentes, y las tres han quedado maravilladas.

    No te ruborices pero es cierto totalmente.

    Un beso.

  7. flexo says:

    encantado de conocerlo y de que lo toques y que te ayude tanto dandote vida
    bonita historia
    merece la pena conocerla
    hay recuerdos de infancia imborrables
    un saludola

  8. -Pato- says:

    LEOPOLDO, me ves la sonrisa? Estoy acumulando deudas, las pastas, el piano...

    Sos un encanto al contarme esto.
    Es una satisfacción para mi saber que provoco ese viaje dentro tuyo, al menos mientras dura mi relato.

    Un beso y te leo que vi que ya publicaste pero no pude sentarme con tiempo para leer.
    --------------------------------
    TORO, hace falta que te diga que has logrado que pase del color pálido que nos deja el otoño al rojo fuego de pleno verano?

    Hace falta que te diga que me has sacado todas las sonrisas de golpe y me has hecho entrar en calor?

    Toro no te mueras nunca, no dejes de leerme, no dejes de comentarme las veces que quieras, ni de dar volteretas, a pesar de la mano torcida y del trípode.

    Y por favor, jamás dejes de escribir.
    Que tengo que invitar a unas amigas a leer tus poemas en voz alta, ajajjajaj!!!!

    ¡¡¡a que estás todo colorado y entraste en calor!!

    Besos Torito!!
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    FLEXO, esta historia me la debía.

    Y a vos te voy a contar algo mas, porque dado que lo admirás como yo, vas a darle la magnitud que yo le di, cuando Quique estuvo en Bs AS, estuvo en casa y ha tocado un par de canciones en este piano mío.
    Recuerdo que empezó con Paloma y luego nos dijo que iba a cantarnos algo nuevo y es uno de los temas que está sonando en el nuevo disco.
    Yo vengo con ganas de comprarme un piano nuevo, pero despues de que Quique tocó en él, no lo vendo ni loca!!

    Bueno era algo bonito que tenía paar contarte.
    Espero que pases y lo leas.
    Besosolas!

  9. Jenny says:

    Pato! yo conozco ese piano, y oi algunas canciones pero desde lejos. Cierto que vos tambien lo tocas,pero nunca lo oí.
    No pude leer todo el texto,pero queria mandarte un beso y agradecerte que siempre pasas por mi lugar.

    Besos!!!

  10. PATO!!
    Te he leído y me ha acompañado un escalofrio de emoción en todo tu hermoso relato, caray que sentimental me has puesto!!
    He imaginado a tu padre y también he hecho una instantánea a distancia y emotiva del momento
    ( que todos los padres sonríen idéntico cuando de esas sorpresas se trata) y te he visto a ti con el reflejo de esa sonrísa a cuestas..
    que hermoso arte el tuyo, el piano es de mis más grandes frustaciones :(..
    Muchos besos querida amiga:)

  11. -Pato- says:

    JENNY, besos, sé que andás a cuatro manos con la facu!
    Ya tendrás mas tiempo.
    ----------------------------------
    CIELOAZUL, la instantánea que has sacado corresponde por completo a aquél momento, se nos nota que hemos tenido unos padres hermosos y sí, esa sonrisa ancha de mi viejo me acompaña para siempre.

    Besos Cielo!

  12. MAURA_ says:

    Una historia que tiene muchos matices pero sobre todo una protagonista que de verdad es increíblemente dulce.Leí tu historia de principio a fin y simplemente me nace decirte que tu pasíón por la vida contagia mi querida -pato- es un agrado leerte y lo digo de corazón.

  13. -Pato- says:

    MAURA, gracias, tus palabras me hacen mucho bien, contagiar algo de lo mucho que me gusta de esta vida es lo que intento al escribir, asi que si te lo he podido trasmitir me doy por hecha.
    Un beso-

  14. flexo says:

    que era algo bonito que tenias que contarme...que le dare la magnitud adecuada ¿?¿?...pato, ES INCREIBLE, MAGICO, GENIAL , IMPRESIONANTE, me quedo sin adjetivos, me quedo sin palabras, PERO comocuandodondeporque¿?, jajajaj, no hace falta que cuentes mas, que suerteeeeeeeeeeeee, no vendas el piano ni loca ni cuerda, quique en tu casa tocando, quique a tu vera, estoy alucinado totalmente...que envidiaaaaaaaaaaaaaaaaaaa (sana) pero joer, pato, yo estuve un par de veces con él, al final de sus conciertos, conversación corta, pero en tu casa!!!!
    esa anecdota te da para un post
    bueno eso no es una anecdota
    eso es uno de lso momentos más mágicos de tu vida, seguro
    besolas transatlanticas
    sigo flipando
    jajajjaja

Gracias por tus palabras