Si espío por una ventanita que a veces abro para ver quién fui, me veo sentada en la parte de atrás del auto de mi padre escuchando fútbol junto a él y a su inseparable amigo Raúl.
Mi padre hincha de Boca, Raúl de Independiente. Los quería tanto a los dos que en esos momentos yo sentía que no podía soportar que Boca le ganara a Independiente y por supuesto soportaba menos que Independiente nos ganara a mi padre, a mi y a Boca.
Ellos eran tan amigos que se juntaban siempre a escuchar los enfrentamientos del equipo de sus amores, como si estando juntos sufrieran menos la derrota. Yo atrás padecía la caída de la tarde, inquieta y preocupada por la posibilidad de algún gol, deseando que ese mundo que sucedía ahí en la radio, termine pronto y vuelva la risa, porque desde acá, desde donde yo espío los veo serios, enérgicamente contenidos de emoción. Sus nucas tiesas de perfecta peluquería semanal y gomina, el humo de sus cigarros envolviendo el último sol y peleando con la esencia del Old Spice haciendo remolinos en mi cabeza. Y la calle...La calle de mi casa estaría tan desierta como me parece verla a mi? ¿O será esta tarde de domingo?

9 Comentarios

  1. Cuántas cosas pueden traernos los domingos, no? Lograste sentarme en ese asiento en sepia a esperar la risa..eso es magia, Pato.

    Un abrazo

  2. Genín says:

    Es esta tarde de Domingo que te lo trae todo y la ocupan tus recuerdos, por eso ves la calle vacía...
    Besos y salud

  3. Lograste hacerme traspasar esa ventana del tiempo....


    Besos :)

  4. Te he visto ahí tan linda...
    Gracias por regalárnoslo.

    Besos.

  5. Me gusta tanto cuando nos llevas a tu infancia...
    Gracias,jacarandá.Besos***

  6. Yeka says:

    Los domingos no sé por qué tienen eso de evocador...qué bonito verte allí con esos hombres importantes para ti...que dulzura en el relato. Mi abrazo cariñoso.

  7. Gabrielli says:

    Uno nunca deja de ser, querida Pato. A lo sumo se está siempre en movimiento, cambiando la forma y las formas.
    Por cierto, el fútbol tiene esas cosas de quitar y dar que a muchos, de una u otra manera, nos enamora. Un beso!

  8. Anjanuca says:

    Me recordaste a mi abuelo viendo el futbol con la tele sin sonido y la radio encima de la mesa camilla con el volumen a tope. Y la calle igualmente vacía.

    Besucos.

  9. Reina says:

    Las tardes de domingo cuando el sol se apaga son especiales para recordar a los padres.... :)

Gracias por tus palabras