Los monstruos que nacen de mi boca,
aúllan agitados en la noche
retorcidos cabalgan oxidándome las venas
ya no mas 
palabras
señales
ya no mas
de nada sirve
mi decir.

-Pausa-

Ahora
pegoteados entre sí como fideos
ajenos a quien fui
sueltos de mí
libres de estos enredados pasos que voy dando
cobran vida
frente a un espejo extraño
que me deforma y me sangra.

10 Comentarios

  1. Espero que se vayan.
    Y si no haz como yo.
    Llévalos al gimnasio cada día y verás como agotados molestan menos.

    Besos.

  2. Lena Yau says:

    Pausas para el aire.

    TQ

  3. Dichosos monstruos, que siempre están ahí acechando...Hay que perderles el miedo...

  4. Abrazo :)***

  5. Genín says:

    Echales un insecticida de optimismo, se suelen ir espantados, algunos incluso mueren...
    Besos y salud

  6. Ma ra vi llo so. Maravillosa forma de hablar de tus monstruos.

    Un abrazo

  7. De eso se trata, supongo, desenredarse enredándose una y otra vez. Un abrazo.

  8. Gabrielli says:

    Estoy llegando a la conclusión, cara Pato, que los monstruos son en cierta medida quienes dan sentido a la existencia, definiendo existencia como superación. La pausa es provocadora de reflexiones y razonamientos... y creación de nuevos monstruos cuando se han ¿superado? ¿evitado? los viejos.

    Un beso!

  9. extrañaba tus letras!!!! Tenia tanto tiempo sin venir me agrada el color de tu blog quedo muy bello...

    Besos

  10. Reina says:

    Los monstruos de la boca desaparecen con ricos besos...
    Probá... yo sé lo que te digo... :)

Gracias por tus palabras