El viento nunca se cansa de arrastrar ojos secos que han caído en las veredas, ni bolsas de nylon infladas, ni sueños esparcidos por el aire como espigas de panaderos.
Es el viento el que abrió la ventana y empujó para adentro esta paloma ciega que golpea las paredes de mi casa. Es el viento que baja la escalera y agita las hojas del libro que leo y me las cambia y yo vuelvo a empezar y ...
¡Oh sorpresa! 
era justo lo que necesitaba.
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La hoja donde me pintás, en este día de palomas nubladas, es del viento. Ya lo dijo el flaco: todas las hojas son del viento y tenía razón.

5 Comentarios

  1. El viento hace lo que le da la gana.
    Es el rey.

    Besos.

  2. Me acuerdo que el patoblog (?) venía con música... Ya el Flaco estaría felizmente desafinando a la derecha del portal.

    ... y MUY BUENA esa metáfora... Hojas del viento, hojas del libro... plumas de Pato (?), ja ja ja.

  3. (salí segundo detrás de toranzo... nunca fui primero en tu blog, creo).

  4. Malena says:

    Las hojas son del viento. ¿Y los ojos?

  5. Ahhh... hoy tu post, me deja sin palabras...porque el viento ha estado entrando demasiadas bolsas infladas y la paloma no para de rebotar en las paredes de mi casa y yo no encuentro ninguna hoja que sea justo la que necesito.

    Bello Pato!!!

Gracias por tus palabras