domingo
sedienta calma
el café es un ardor mudo
lloviéndome en la cara arena desplobada
y blues
-quiero un daikiri de naranja-

En la pared las agujas se clavan en el 5 batallando contra mi, se me avalanzan.
Recuerdo que me esperan en alguna parte 
espío corriendo las cortinas desiguales 
llueve

me pongo a salvo de los fantasmas regulares
las esquinas son capaces de doblar a mitad de cuadra.

5 Comentarios

  1. Reina says:

    Los domingos de lluvia son los peores días para llover... :(

  2. yonky says:

    Letania enmohecida .La mente tropieza con el alma y alucina cosas desde la ventana.La agujas de un reloj dudan.La prisa se reprime.
    Que mas da si al menos se ocupa un lugar.

    Cariñitos

  3. Fiaris says:

    También aqui domingo de lluvia.
    abrazo

  4. Domingo tarde y lloviendo...
    Peor imposible.

    Besos.

  5. Lirium* says:

    A mí me gustan los domingos de lluvia...
    Buenísimo, Pato, como todo lo tuyo. Tenés el don de transmitir con pocas palabras mucho.
    Te sigo siempre aunque no asome la nariz.
    Un beso y buena semana!

Gracias por tus palabras