Y aún así, me refiero a las fallas de fábrica, quiero ser puente. 
No te voy a mentir, muchas veces, siento que no voy a poder. Me falta la resistencia necesaria. Soy un puentecito rústico hecho a mano con maderas encontradas al paso. Pienso mas de una vez, pobres los que pasen por sobre mi estructura inestable, que mejor no pasen, ni me caminen, ni se atrevan, pero me hago puente igual y en ese intento me hago fuerte. Me digo que puedo y que quiero y soy puente. Ya sé que hay mejores puentes de verdad, construcciones perfectas de arquitectura moderna. Yo soy un rústico puente hecho por la necesidad imperiosa de unir mi orilla con la tuya.
El mundo sería mejor si hubiera mas puentes que barreras.

9 Comentarios

  1. Matias B. says:

    Qué excelente puente, Pato.. ;)

  2. Yo soy el que se tira del puente.

    Besos.

  3. Darío says:

    Voy a cruzar muy quedito, mire...

  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.
  5. Adorable puente...

    Cruza al amor...
    ...cruza al amor por el puente.

    Usa al amor...
    Usa al amor como un puente.

    Gustavo Cerati

  6. Genín says:

    Seguro que eres un puente noble, fuerte, fiable y duradero, yo confiaría a ciegas en ti...
    Besos y salud

  7. Otra vez coincido con Genín :)Besos***

  8. Ay, pato, pato.

    Yo creo que puente es poco, entre mi ayer-hoy y mi hoy-mañana, vivo la sensacion de que mi propio peso vence mi propio puente, y acudo confiado a puentes ajenos en los que repartir la carga. Sabete ser uno de esos, que por algun motivo se ganaron mi confianza.

    Abrazote!

  9. Un puente que es vocacionalmente puente, se hará fuerte, frágil, extensible, rebatible, mono o trasatlántico, Pato, de acuerdo a las orillas que le toque acercar.

    Se nace puente y en la condición de puente está la mutabilidad en la estructura. Unir, siempre unirá. Estará en los peregrinos si teniendo un puente por el que cruzar, decidan hacerlo.

    Lehit

Gracias por tus palabras