Vuelvo roja como un tomate.
No hice nada en este tiempo de hormigas deambulando por mis venas. Miento. Caminé y leí mucho. Incluso encontré un par de motivos sugerentes y luego compré un bloc de hojas que sólo utilicé para anotar unas direcciones, olvidé anotar esos sugerentes motivos y ahora ni me acuerdo por dónde era que iban o venían.
Pero sé que esa razón me llevó a hurgar como una loca en un lugar de libros usados y por poca plata me llevé una fortuna.
Al salir fui a uno de libros nuevos y compré uno de Murakami, que es el que estoy devorando distraídamente feliz por estos días, mientras mezclo con los otros que son biografías y poemarios. Y de tanto en tanto unos retazos de ilusiones asoman sus narices y me miran desde un fondo iluminado por luciérnagas.
Estoy roja, no tengo nada nuevo para decir, ni de modos diferentes, ni encontré la veta de la cordura que me salve de ser esta sombra que soy. Creo que a todos nos pasa la misma cosa, nos repetimos en nuestras obsesiones y perseguimos sueños que a veces se convierten en nubes que tragamos glotonamente y nos volvemos tormentas de verano, incluso en pleno invierno.
Bah, estar roja es decir de alguna forma que siento vergüenza por ser tan absurdamente previsible y que ya estoy grande para decir ciertas cosas, pero en alguna parte de mí, crecí hasta los cinco años y ahí me detuve. Es mi mejor parte, en ese lugar me ruborizo, me confieso, me encuentro, me adivino y me siento muy bien.
Desde ahí, les digo que vuelvo no porque haya encontrado nada nuevo que decir, ni hacer, ni escribir, vuelvo porque los extraño, así de simple es este regreso.

13 Comentarios

  1. Pues me parece un motivo genial. Y tus palabras, sean cuales sean, siempre son sabias y bien recibidas.

    Un beso!!!

  2. Marcelo says:

    Simplemente el hecho de volver roja es válido, el de escribir, el de extrañar a tu hija y querer abrazarla, el de tener verguenza, 5 años es más que lo que muchos han crecido...besos, perrita negra

  3. Que bien que vuelvas, nuberojacarandá:))))
    y que dure.Besos***

  4. cuánto te extrañé!!!, esto, por ejemplo, esta confesión, a vos te parece poca cosa, es tanto y está tan bien hecha, aunque ta haya puesto roja jaja.

    Decir no tengo nada que decir, es decir mucho. Están todas las ideas agolpadas, los sentimientos a resguardo, hasta que, encuentren la grieta por donde escapar raudamente hacia el papel.

    Gracias por volver, y sigue estando, aunque sea para decir, no tengo nada nuevo que decir.
    Y lo último, nena todo ya se ha escrito! apenas si podemos darle un toque personal a esas palabras que pugnan por salir.

    Un abrazote grande Pato!!!

  5. Me gusta que vuelvas porque esto es mejor contigo.
    Mucho mejor.

    Besos.

  6. Quino says:

    El mero hecho de escribir, ya es síntoma de que vienes con las baterías cargadas... Y por supuesto esperando que tus opiniones y escritos bien sean en verso o en prosa nos invandan nuestra alma.

    Besiños y ánimo Pato...

  7. Se te echaba mucho de menos, Pato.
    Me alegra que vuelvas, roja, verde o amarilla, azul o blanco de luna... Tú siempre eres arcoiris en la red.
    Un abrazo inmenso.

  8. Marcelo says:

    Ya que estamos en "intermedios"...me pasaron un Premio con prenda (una boludez, sí, y qué?), y te elegí para su continuidad...lo subí en mi blog http://marcelo-elmural.blogspot.com

  9. Genín says:

    Yo también te extraño.
    Si fuera que estabas roja quemada de sol, pues una cremita alivia, pero roja de cabreo, o de vergüenza, yo lo que suelo hacer es dejar pasar el tiempo, siempre se recupera el color natural...
    Salud y besitos contentos de sentirte de nuevo.

  10. claudia says:

    Pato: te esperaba, me alegro mucho de tu regreso y tambièn te extraño:)
    Besos

  11. Malena says:

    ¿Y para qué están las vacaciones si no es para dedicarse al dolce far niente y después volver volver volver?

    Bienvenida.

  12. Eli says:

    Solo quiero que sepas que estoy irrefrenablemente contenta por que tu rojo es inseparablemente nuestro. Y mi niña de cinco acaba de despeinarme, lo que es una mala señal. :) TQM amiga maravillosa, gracias por ser valentína inspiradora en el arte de amar y hacer la diferencia.

  13. Idas y venidas...
    Gracias por volver
    (te voy leyendo al revés, a partir de un punto al azar)

Gracias por tus palabras