En una de las esquinas de mis manos, construí una casa. 

 



Levanté paredes de piel 
y le puse por techo una margarita que fui deshojando mientras te esperaba.



Con el pétalo que me querías mucho hice un refugio de sábanas soleadas
 donde pensé que ibas a quedarte cuando llegaras.


Cubrí de cuidados a los que todavía no les preguntaba cuánto me podías querer
 los 
    dejé 
         esparcidos 
                          para 
                                que 
                                    me
                                        encontraras

Un día supe que no ibas a llegar y corrí a deshojar mi techo de flor.


Con el pétalo que me querías 
sonreí
pero sin alas.

Con el pétalo que me querías poquito
me quedé abrazada   sentada en el umbral   mirando cómo pasaba la mañana

Con el pétalo que me querías nada
me abrigué hasta sentir tanto frío que me lo quité 
                                                            y abandoné la casa

11 Comentarios

  1. Genín says:

    Eso es lo que hay que hacer, abandonar la casa...
    Besos y salud

  2. Que preciosidad de poema.
    Si pudiera te lo robaba.
    Si, si, te lo robaba.

    Besos.

  3. Un texto poético bellísimo, con tu sello personal: delicadeza y melancolía.
    Un abrazo y me permito compartirlo en g+.

  4. Un poema muy bonito. Me ha gustado mucho.
    Un abrazo.

  5. Que maravilla Pato. Increíble la manera de convertir un pérdida en algo tan bonito!!. Una retirada a tiempo es una victoria no?. Bicosss

  6. Darío says:

    Tierna de una ternura insoslayable... Un abrazo.

  7. Sentada en el umbral... juro que te ví.Precioso poema.
    Melancólico y leve. Luminoso.
    Besos***

  8. Pato, al lado de la musicalidad de tus palabras lo que yo escribo se va pareciendo al heavy metal jajaj Un abrazo.

  9. Verbo... says:

    Siempre paso por tu casa,
    quiero que sepas que tus palabras me siguen alimentando,
    cuando quiero encontrarme por dentro, y sentir esa esquinita de la casa sensible,
    paso por aquí, y me nutro, me nutres.

    Dios bendiga tu casa, siempre !

    Un abrazo Pato.

    Mugget

  10. Pato, querida... Cuánto hace que no entro aquí, y siempre me pregunto cómo estarás... En qué andarás... Y más ahora, cuando se viene el Mundial. No sé por qué me puse a pensar en vos. Espero estés bien. Te mando un abrazo. Y que los pétalos sigan iluminando tu caminar.

  11. Que precioso ese poema... Me llegó muy adentro.

Gracias por tus palabras