
Bessie Smith de fondo en la noche, la casa a oscuras salvo por la luz de una lámpara sobre la mesa creando un universo manso, el resto es hostil.&nbs
Entre otras cosas, escribo para que no suceda lo que temo; para que lo que me hiere no sea; para alejar al Malo. Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En este sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.
Alejandra Pizarnik