![]() |
| -Joaquín Sorolla y Bastida- |
La glicina del Parque tiñó de lila mis caminatas.
Aunque hoy la primavera se volvió a ir
-Malena-
No recuerdo glicinas entonces,
sólo mojarritas e islotes prohibidos.
Siempre era primavera en aquél parque de mi infancia
Había una Venus
¿sigue allí?
yo la miraba con morbo
temiendo sus invisibles brazos
cuando el horror de mi imaginación me cercaba
corría
hasta las hamacas
me trepaba al cielo
casi la alcanzaba
a un cm estaba su cuerpo
de musgo gris
en la fotografía de mi retina
parte de mí se unía a la pobre
mis pies eran sus brazos
tijereteando el aire.

Malena
ResponderBorrarGracias pero sin saber me regalaste un motivo para seguir escribiendo.
Besos!
Muy bueno Pato, y bienvenida la que te dio un motivo para seguir escribiendo, ya que lo que haces muy bien.
ResponderBorrarQue imagen clara la de esa niña y la venus.
abrazos totales.
Siempre encontramos un motivo para seguir escribiendo... me alegra que hayas encontrado el tuyo...!! :)
ResponderBorrarUn beso grande
De las piedras sacas poemas.
ResponderBorrarY espléndidos.
Besos.
mis pies eran sus brazos
ResponderBorrartijereteando el aire...
Veo tus letras...
Bellísimo, Alitas!
wow, qué ritmo.
ResponderBorrarSaludos cariñosos
¡Qué difícil es mantener la cordura literaria!
ResponderBorrarSomos locas de atar pero nos hace un poquito más felices ¿o más locas? jajajaj
Puedo ver tus manos como mojarras, pero parece algo muy lejano. Un abrazo.
ResponderBorrarMe has recordado días de pesca, libélulas,huevos de rana color rosa chicle,islotes unidos a tierra firme por puentes de madera inestables...y alguna glicina adornando jardines desmadrados y viejas casonas.
ResponderBorrarPero ninguna Venus como la que te desataba esa imagen a medio camino entre el horror, el surrealismo y la risa :)
Hermoso poema que me ha llevado hacia dentro y lejos, muy lejos.Besos***
Esos recuerdos que no se van...
ResponderBorrarimágenes que marcan. Me pasaba con un extraño cuadro que había en la casa de un amigo, yo le tenía terror, y hasta soñaba con él, era algo muy oscuro, agua en primer plano y en la otra orilla un bosque con una fogata y gente alrededoor, todo en una noche muy oscura. y en mi imaginación era muy peligroso llegar hasta esa orilla. (yo tendría 8 o 9 años)
Bueno, como dice Malena, "la primavera hoy se fue" y posiblemente ese cuadro no me movería un pelo de los que me quedan, si yo lo viera por primera vez, aunque si lo viera realmente, no sé qué pasaría.
Un beso, y a descansar un poco de la semana, (¿cómo va la mano?)
Ignatz
ResponderBorrarMi mano ahí va tan rota que da pena, pero la pobre tiene que cargar conmigo que no le doy tregua. Cuando se cansa la estiro, le hago masajitos, le doy paz y al rato ella viene, me toca el hombro y me dice, ey va siendo hora, escribíte algo!
Dame una alegría.
Es así de linda ella =)
(gracias por preguntar, me dice acá que te diga ;)
Besos
Tenia totalmente olvidada esa planta, glicina, y pensándolo bien, hace mucho tiempo que no la veo, es curioso ¿Porqué será?
ResponderBorrarSeguramente es porque por aquí no se dan...
Besos y salud
Ahhh, gracias a vos, Pato.
ResponderBorrarParece que las cosas simples son las mejores. La infancia, la aurorita naranja por los caminos de tierra del Parque, los mediomundo para sacar mojarritas y creer que eramos pescadores. La Venus sigue ahí. Se le agregó una tortuga de cemento y una escultura en un tronco. La glicina está sobre tu calle Perón, la de los tilos. ¡Y hay fuentes de agua! Bah, chorros enormes que salen de nuestro lago infantil, de barro y caracoles.
http://www.flickr.com/photos/fergus_nuwanda/4831235949/sizes/l/in/photostream/
Miralo.
Te está esperando para que vuelvas a volar en sus hamacas.
Malena
ResponderBorrar=) voy corriendo por las fotos =) y a seguir volando
Todo cambia mi calle se llamaba Rivera Indarte en esos días, la tortuga yo creía que era de verdad, la escultura era un tronco y yo pescaba con mi abuelo los domingos a la tarde ;)
Besos!!
La foto es robada, pero ya estoy preparando la cámara para sacarte fotos de la glicina.
ResponderBorrarTu entrada me llevó hoy a otro lugar de mi infancia, un poco más lejos de la Rivera Indarte. La nena que fui se hamacaba en la plaza Italia, que quedaba a dos cuadras de mi casa. Todas las tardecitas de primavera iba con mi amiga Gilda, y mirábamos como jugaban al fútbol en una canchita improvisada unos chicos grandes, re lindos. Uno de ellos, que era mi vecino además, me prestó su bicicleta para que yo aprendiera a andar cuando tenía 6 años. Era roja.
Gilda sigue siendo mi amiga del alma y el nene de la bicicleta roja es el papá de mis hijos.
Gracias, Pato, por llevarme a la plaza Italia de nuevo esta primavera.
Buenas palabras. En fiesta de poesía en una infancia que te delata feliz.
ResponderBorrarUn abrazo
Che, yo tuve un problema parecidoo, (el famoso codo de tenista) y me querían inyectar no sé qué que si me iba mal me dejaba el codo duro pa toda la vida, entonces dije no ni enpedo!!! y sabés con qué me lo auto curé? conseguí un libro de digitopuntura, y yo mismo me apretaba determinados puntos, incluso de el otro lado, de el brazo sano, y tenés que ver cómo sentía algo en el otro brazo, bueno, se me fue todo. perdón por la clase de curanderismo chino ja ja pero es realidad. buen finde y besos!!
ResponderBorrarQué bello blog... acabo de descubrirlo desde el blog de Perras Negras, y estoy dandome una vuelta por aquí...
ResponderBorrarSiempre lindo encontrar poesía en esquinas perdidas.
Por supuesto, ya tienes una nueva seguidora.
Besos!!!
elblogdeestrogena.blogspot.com
Me da gusto que sigas compartiendo con nosotros tus poemas... Le doy las gracias a Malena por motivarte..
ResponderBorrarBesos
En Montevideo ,en el Parque Rodo, hay una fuente dedicada a Venus, sentado allí he escrito algunos de los poemas que publico en mi blog...Venus ,Afrodita ,diosa de la belleza y del amor sigue inspirando mas allá del tiempo y las distancias...
ResponderBorrarBesos